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domingo, 8 de marzo de 2009

La Romera Mayor y la Fallera Mayor

Anoche tuve el gusto de disfrutar de la Cena de la Fallera Mayor en la Falla a la que pertenezco aquí en Valencia. De más de quinientos falleros que somos en esta Falla, contando por encima habríamos allí unas cuatrocientas cincuenta personas, en honor de la Fallera Mayor.

En Canarias también hay reinas en las fiestas patronales de cada barrio, pueblo o ciudad. Como el acto central suele ser una romería, la joven en cuestión recibe el título de Romera Mayor.

Me han resultado curiosas algunas de las diferencias entre una Romera Mayor y una Fallera Mayor. Aunque parezca que la primera es el nombre, nada más lógico, ya que una es la reina de su Falla (o de todas las Fallas de Valencia) y la otra lo es de su Romería.

El primer punto es modo de elección. La Romera Mayor es elegida por un jurado en un acto público organizado por la Comisión de Fiestas. Ese acto normalmente se paga con dinero de la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento correspondiente, que es quien está detrás de la Comisión de Fiestas. El acto tiene lugar poco antes de la Romería, quizá una semana, ya dentro de las fiestas. Normalmente es el segundo acto de las mismas después del Pregón. Las jóvenes aspirantes desfilan ante el jurado y el público con el traje típico de su barrio o municipio («traje de maga»), y normalmente es la muchacha más guapa y que mejor vista el traje la que resulta elegida. O simplemente la que arranque mayores aplausos entre el público, si se rata de un barrio pequeño y el jurado sabe lo que hace.

La Fallera Mayor, en cambio, es elegida por la Falla (una asociación privada), de entre las candidatas, socias de la propia Falla, que se presenten. Si es que se presentan varias, porque a veces solamente se presenta una, o ninguna y hay que elegirla por sorteo. La votación no requiere que la candidata se presente de ninguna manera en particular, ni hay desfile de candidatas, ni nada similar. Y se produce casi un año antes de la fiesta, poco después de acabar las anteriores Fallas, de modo que la Fallera Mayor lo es durante casi un año.

Algunas de estas diferencias son lógicas, si atendemos a que una Falla es una asociación privada de vecinos, y no un organismo municipal. En ese sentido, la implicación vecinal en las fiestas es muchísimo mayor en Valencia que en Canarias. Y justamente esas diferencias se reducen si ya hablamos de la Fallera Mayor de Valencia, elegida por el Ayuntamiento para representar a toda Valencia.

El segundo punto son los gastos asociados a ser elegida. Una Romera Mayor tiene, naturalmente, que tener un buen «traje de maga». Pero es normal utilizar el mismo traje en la elección y en la Romería, y en los restantes actos típicos que haya, como verbenas, aunque a los actos restantes vaya con ropa actual. E incluso de año en año. Y eso es todo, para una semana de reinado.

En cambio, la Fallera Mayor tiene que tener un buen «vestido de fallera», que cuesta muchas veces más, y no se espera que lleve el mismo traje que el año anterior, y ni siquiera el mismo durante todas las fiestas. Además, la Cena de la Fallera Mayor que comentaba al principio la paga de su bolsillo (y la de anoche no bajó, echando cuentas rápidas, de diez mil euros).

Sin más comparaciones, para ser Romera Mayor hay que ser guapa. Para ser Fallera Mayor, en cambio, hay que ser rica.

Otra diferencia más, tangencialmente, es la que se produce cuando, como a cualquier mujer guapa, le dices que lo está. Por norma general, durante una Romería, si alguien (que no vaya muy bebido) le grita «¡Guapa!» a la Romera Mayor (o a cualquier otra romera) es probable que la azore un poco, mientras que en Valencia, durante la Ofrenda, si alguien le grita lo mismo a una Fallera Mayor (lo cual es bastante común) ésta se henchirá, porque realmente se lo cree (aunque no sea cierto): las valencianas son muy presumidas, ya sea con o sin motivo.

Qué quieren que les diga, a mí me atrae muchísimo más la Romera Mayor de La Laguna de 2006 que la Fallera Mayor de Valencia de 2002, por poner las primeras fotos que he encontrado en la red. El vestido de Fallera es muchísimo mas artificioso y recargado que el de traje de Maga, lo que no lo hace más bonito, sino más caro.

Y es, seguramente, de media, más guapa y menos presumida cualquier Romera Mayor de cualquier fiesta de Canarias que cualquier Fallera Mayor de cualquier Falla de Valencia y alrededores. Lo que no quita para que la nuestra, en particular, sea una mujer bastante guapa. ¡Viva la Fallera Mayor!

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