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viernes 20 de noviembre de 2009

Alentar

alentar.

(Del lat. *alenitāre, por *anhelitāre).

1. tr. Animar, infundir aliento o esfuerzo, dar vigor. U. t. c. prnl.



Eso es lo que el Gobierno de España ha hecho con los piratas de Somalia. Les ha demostrado que secuestrar barcos españoles acaba bien (para ellos).

Entiendo la postura de las familias: nadie les explicó que pagar significaría que más adelante les pasará lo mismo a otras familias, quizá vecinas suyas. Y es que es algo difícil de explicar: «Oiga, señora, vamos a abordar el barco de su marido y a pegar unos cuantos tiros para hacer rendirse a los piratas. Igual a éstos les da por matar a su marido, o es posible que le disparemos nosotros por error, no obstante tenemos que hacerlo porque si no el mes que viene su vecina del quinto estará en la misma situación en que Usted está ahora». No debe ser plato de gusto explicar eso. No obstante, es para lo que les pagamos. ¿O alguien se cree que esos somalíes que acaban de celebrar su boda por todo lo alto van a renunciar a su puesto de trabajo? ¿Renuncia Usted al suyo?

Una vez más hemos visto a nuestro Presidente no hacer nada, seguir la línea de menor resistencia y esperar a los hechos consumados, a no poder hacer otra cosa, y que el que venga detrás que arree. Así se consiguen pocos enemigos y quizá buenos resultados en las encuestas de opinión, pero se lleva un país (y cualquier situación) a la ruina a largo plazo. No hay que acostumbrarse a ello, pero a veces un golpe en la mesa es necesario, porque el que ha sido elegido para gobernar tiene la obligación de hacerlo.

martes 3 de noviembre de 2009

Carta a Zapatero

Copio un texto que me ha llegado. Solamente he arreglado la puntuación. No sé hasta qué punto representa a una única persona real, a las circunstancias reales de varias o si es una invención, pero puede ser verdad. E se non è vero, è ben trovato:

Estimado Sr. Zapatero:

Estoy trabajando desde que tenía 20 años (cuando terminé el servicio militar); ahora tengo 45 años, y mi mujer igualmente empezó a trabajar a los 22 años. En la actualidad tiene 43 años. Desde esa fecha no hemos dejado de pagar en ningún momento nuestros impuestos, Seguridad Social, desempleo, contribuciones, impuestos de vehículos, etc., etc., etc.
Como consecuencia de esto me encuentro con que mi hija era penalizada a la hora de elegir colegio porque sus padres trabajan (pagando impuestos).
Yo trabajo en una entidad financiera en un barrio «pobre» de Córdoba en el que los subsidios del Gobierno, de la Junta de Andalucía, del Ayuntamiento y del Sursum Corda [sic] son totalmente habituales y concedidos a discreción, pero me sorprende que en muchas de las cuentas a las que llegan estas ayudas de emergencia social o solidarias se permitan pagar recibos de Canal+ por importes superiores a los 100 euros mensuales (yo, personalmente, me conformo con la TDT, y eso que me gusta el fútbol un montón), recibos de telefonía móvil por importes superiores a los 200 euros mensuales en muchos casos (yo, cuando pago más de 50 euros entre el teléfono de mi mujer y [el] mío pillo un rebote de impresión), y otras perlas por el estilo.
Estoy hasta las narices de que la gente venga a cobrar el desempleo a las 08:15 horas de la mañana del día 10 con toda la prisa del mundo porque se tienen que ir a trabajar, a un trabajo por el que no pagan impuestos y por el que no contribuyen a la Seguridad Social, a esa misma a la que si tienes la desgracia de tener que ir te citan a seis meses vista, o que cierra plantas enteras de los hospitales en épocas vacacionales para ahorrar (sé lo que digo porque mi mujer es empleada de la misma).
Por todo ello Sr. Presidente le ruego que deje la desgravación de vivienda como está y que el ordenador portátil que le va a dar a mi hija y la bombilla se los meta por los «huevos» que ya me encargo yo de comprarlos, y que en vez de asesores contrate a más inspectores de trabajo que controlen a los parados que no lo están, y que las Administraciones antes de dar ayuas con el dinero de los demás comprueben que no son para ver el Madrid-Barça o para llamar a la línea del tarot de Lola Montero.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo

sábado 10 de octubre de 2009

¿Qué democracia?

Últimamente se habla bastante de democracia. Que si hay que llevar la democracia a Afganistán, que si el «caso Gürtel» es un vergüenza para la democracia española, que si la propuesta de que los profesores den clase desde la tarima es antidemocrática... y se olvidan de algo fundamental: la democracia únicamente es válida entre iguales que se respetan.

  • No se puede forzar la democracia en Afganistán, porque se trata de una sociedad en la que no existe un respeto de todos hacia todos. Primero hay que crear una estructura social donde se respeten los derechos de las mujeres (para empezar), y donde se respete el derecho a la vida de todos los afganos, en vez de estar sometidos a los designios de los señores de la guerra (presentes o «reinsertados»), y luego podremos hablar de democracia.

  • No se puede pensar que la democracia local esté en peligro por cuatro corruptelas, por graves que sean. Lo que la pone en peligro es que algunos que se sienten superiores a otros, y que creen que la Ley no va con ellos, dan ejemplo y son incluso arropados por «el partido».

  • Y es soberanamente estúpido hablar de democracia en las aulas, cuando incluso en el mejor de los climas de respeto hay dos grupos que claramente no son iguales: el profesor, que es adulto, tiene los conocimientos, tiene la responsabilidad de enseñar (no de educar) y ejerce la autoridad (que no autoritarismo), y los alumnos, que no son adultos (aunque en la Universidad o algunos Ciclos sean mayores de edad, que no es lo mismo), van a recibir los conocimientos que no tienen, tienen la responsabilidad de aprender y están sujetos a la autoridad del profesor, ya que éste es el responsable de su bienestar durante el rato de la clase.


Por favor, hablemos claro y dejemos la progresía de salón a un lado.

sábado 12 de septiembre de 2009

¿Doctor qué?

«Doctor nada. Simplemente, El Doctor.»

Este diálogo tonto surge casi cada vez que alguien normal se encuentra con El Doctor, el personaje principal de Doctor Who, la serie televisiva de Ciencia Ficción más longeva de la historia (de 1963 a 1989), y de la nueva serie que comparte universo, título y productora desde 2005.

La serie original cuenta las andanzas de un ser que viaja por el tiempo en una cabina de teléfono azul, enfrentándose a diversos peligros, acompañado de diversas personas. El Doctor fue encarnado en todo ese tiempo por ocho actores distintos, partiendo del inolvidable William Hartnell. La nueva serie, adaptada a los tiempos que corren, con guiones pensados desde cero (aunque manteniendo la idiosincrasia del Doctor y algunos de sus enemigos imprescindibles) y un presupuesto y unos efectos especiales completamente adaptados al presente es vista como la continuación de aquella, hasta el punto de que su primer protagonista, Christopher Ecclestone, no es considerado el primer doctor del remake, sino simplemente el noveno doctor.

En resumen, una serie de ciencia ficción poco al uso de las producciones yanquis, donde lo importante es el amor a la vida y a la inteligencia, y que me encanta.

Y yo soy ahora un feliz propietario de los DVD de las primera y segunda temporadas. Y hay una cosa que quiero que les queden bien clara a la SGAE y otros chupópteros: si no me hubiera bajado primero la serie de internet nunca la hubiera visto, y no me la habría comprado ahora.

lunes 7 de septiembre de 2009

Agua de aire acondicionado

Otra vez he tenido que vaciar la garrafa del agua. Sí, ya saben, esa que hay que poner al final de la manguera del aparato del aire acondicionado. Y me ha dado por pensar en la cantidad de agua limpia (absolutamente limpia) que se va por el desagüe.

Es una barbaridad. Sobre todo en sitios húmedos como éste.

¿No sería mejor construir los edificios con una salida aparte para ese agua? Se podría aprovechar para, por ejemplo, regar los jardines y no gastar así agua potable en ello. O la limpieza de la escalera, o todo ello junto. Las llamadas «preinstalaciones de aire acondicionado» podrían llevar ese agua no directamente a ser desperdiciada, sino a un depósito común a todo el edificio situado en la planta baja, para alimentar la piscina.

O con una mínima potabilización (les recuerdo que es agua recién condensada), incluso para beber, o cocinar, o ducharse... simplemente conque haya un depósito donde recogerla.

¿Por qué desperdiciar agua, y la energía que se ha gastado en condensarla, en los tiempos que corren?

sábado 29 de agosto de 2009

Y van cinco

El Barça acaba de ganar el quinto trofeo: la supercopa de Europa. Por uno a cero y en la prórroga, sí, pero el caso es que la idea de Guardiola de trabajar desde la base, con gente de la casa, funciona. Han ganado todo lo que se puede ganar en la temporada pasada o como consecuencia: Liga, Copa, Champions, Supercopa y Supercopa de Europa.

Ya veremos cómo lo hacen esta temporada (que mal no ha empezado), pero me da la impresión de que el método y la confianza funcionan mejor que los millones.

martes 25 de agosto de 2009

Pensamientos de sobre (VII)

Nos vemos en España en una situación política en la que el PP, sin pruebas, se reafirma en acusaciones, de uso ilegítimo de las instituciones y de escuchas, contra el PSOE en el Gobierno. Y tal actitud más parece dedicada a mantener activas a las bases del partido que a tratar de evitar que se hable en la prensa de los asuntos de corrupción relacionados con Orange Market (la famosa trama Gürtel y los trajes de Camps). Y peor aún, más a eso que a ejercer de oposición al Gobierno, que es el papel que le dimos en las últimas elecciones generales. Pero creo que lo peor es que viven en el tan castizo sostenella y no enmendalla, que de esta otra manera, que cabe en un sobre de azúcar blanquilla, expresara el austríaco:

Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Sigmund Freud