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martes, 3 de noviembre de 2009

Carta a Zapatero

Copio un texto que me ha llegado. Solamente he arreglado la puntuación. No sé hasta qué punto representa a una única persona real, a las circunstancias reales de varias o si es una invención, pero puede ser verdad. E se non è vero, è ben trovato:

Estimado Sr. Zapatero:

Estoy trabajando desde que tenía 20 años (cuando terminé el servicio militar); ahora tengo 45 años, y mi mujer igualmente empezó a trabajar a los 22 años. En la actualidad tiene 43 años. Desde esa fecha no hemos dejado de pagar en ningún momento nuestros impuestos, Seguridad Social, desempleo, contribuciones, impuestos de vehículos, etc., etc., etc.
Como consecuencia de esto me encuentro con que mi hija era penalizada a la hora de elegir colegio porque sus padres trabajan (pagando impuestos).
Yo trabajo en una entidad financiera en un barrio «pobre» de Córdoba en el que los subsidios del Gobierno, de la Junta de Andalucía, del Ayuntamiento y del Sursum Corda [sic] son totalmente habituales y concedidos a discreción, pero me sorprende que en muchas de las cuentas a las que llegan estas ayudas de emergencia social o solidarias se permitan pagar recibos de Canal+ por importes superiores a los 100 euros mensuales (yo, personalmente, me conformo con la TDT, y eso que me gusta el fútbol un montón), recibos de telefonía móvil por importes superiores a los 200 euros mensuales en muchos casos (yo, cuando pago más de 50 euros entre el teléfono de mi mujer y [el] mío pillo un rebote de impresión), y otras perlas por el estilo.
Estoy hasta las narices de que la gente venga a cobrar el desempleo a las 08:15 horas de la mañana del día 10 con toda la prisa del mundo porque se tienen que ir a trabajar, a un trabajo por el que no pagan impuestos y por el que no contribuyen a la Seguridad Social, a esa misma a la que si tienes la desgracia de tener que ir te citan a seis meses vista, o que cierra plantas enteras de los hospitales en épocas vacacionales para ahorrar (sé lo que digo porque mi mujer es empleada de la misma).
Por todo ello Sr. Presidente le ruego que deje la desgravación de vivienda como está y que el ordenador portátil que le va a dar a mi hija y la bombilla se los meta por los «huevos» que ya me encargo yo de comprarlos, y que en vez de asesores contrate a más inspectores de trabajo que controlen a los parados que no lo están, y que las Administraciones antes de dar ayuas con el dinero de los demás comprueben que no son para ver el Madrid-Barça o para llamar a la línea del tarot de Lola Montero.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo

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