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lunes, 26 de mayo de 2008

Ser Friqui

Me considero moderadamente friqui, aunque soy capaz de presumir de ser muy friqui sólo por dejar un poco callados a los listillos de turno. Por eso me permito escribir esta entrada en esta bitácora sobre lo que es ser friqui, ahora que tan descriptivo y específico neologismo está siendo arrastrado por los suelos.

Un friqui es un tipo especial de persona. Pero no una que viste raro (algunos sí, otros no), ni una que tiene una afición desmesurada por algo (algunos sí, otros no), ni una que tenga una costumbre particular, ni nada parecido.

Los auténticos friquis nos reconocemos entre nosotros porque compartimos un trasfondo de gustos y apetencias comunes, de vivencias compartidas aunque no las hayamos compartido.

Un friqui, yendo a centrar el tema, es una persona entre cuyos intereses se encuentran, de forma preeminente, pero ni mucho menos excluyente, el rol y la informática. Justamente esos dos temas, y ninguno más, pero tomando esos dos temas de manera amplia, porque para friquis, colores. Hay friquis a los que les encanta La Guerra de la Galaxias y friquis a los que les encanta Star Trek. Y hay friquis a los que no les gusta la ciencia ficción. Pero a todos los friquis les gusta pensar en otros mundos, no necesariamente futuristas. Puede ser la Tierra Media, Krynn, Hoth o Arkham. Puede ser Gotham o Metrópolis. Neotokio o Aiur. Pero a un friqui el taburete colorín - rol - ciencia-ficción - épica-ficción no se le cae. Siempre tiene suficientes patas.

No es un friqui el que se pasa días jugando a cartas coleccionables. Eso es simplemente un pernicioso (y caro) vicio. Ni el que tiene toda la colección de La Saga de Asgard. Eso es simple coleccionismo, quizá extremo. Ni el que se sabe todos los diálogos de El Retorno del Jedi o de El Retorno del Rey. Eso es algún tipo de trastorno mental para el que los psicólogos seguro que tienen un nombre largo y sonoro.

No. El friqui es el que siempre intenta estar un paso más allá de la realidad cotidiana, ya sea conociendo Internet un poco más que los demás, yendo a mundos de fantasía que la masa gris no imagina salvo que los vea en la pantalla o leyendo libros que no se pueden comprar en el aeropuerto o el hipermercado.

El friqui lee. Y eso, que en esta podrida sociedad multimedia en que vivimos quizá es lo mejor que se puede decir de una persona cualquiera, se puede afirmar del friqui con total rotundidad. Lee foros de la red, manuales de rol o las aventuras dibujadas por Miller, Lee o Manara, pero lee. Y además, lo que lo convierte en un peligro para el régimen establecido, ya sea en el instituto o en el Gobierno político-económico de la nación, piensa.

Así que ya sabes. El friqui, el de verdad, es un ser al que los demás friquis reconocen como uno de los suyos sin necesidad de que vean las mismas series, entren en los mismos foros, jueguen a los mismos juegos o lean los mismos libros o colorines. Porque de todas maneras, tienen algo en común.

...y no, ser un aficionado al manga no cuenta. De hecho, <<resta puntos>>.

Por cierto, de las referencias en negrita de la página (hay 17), aproximadamente la tercera parte son de cultura general, deberías preocuparte si no llegas a reconocer tantas. Otra tercera parte son el abecé de la culturilla friqui, y espero que mis lectores habituales las reconozcan sin problemas. La otra tercera parte son muestras de auténtica Cultura Freak. Así que si las reconoces todas, preocúpate, o siéntete orgulloso: eres un auténtico friqui quizá ya un poco inadaptado socialmente. Y sí, yo las he puesto
todas de memoria... y si me ves por la calle, no verás que soy friqui.

...a menos que yo quiera, que para eso soy un mago de nivel 32.

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